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Lunes, 26 de Septiembre de 2011 09:55
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Tres toreros de renombre bajaron por última vez a la arena de la Plaza Monumental de Barcelona, ante más de 18 mil espectadores. Hubo violentos enfrentamientos entre aficionados y antitaurinos

Juan Mora, de 48 años, el primer matador, José Tomás, de 36 y Serafín Marín, de 28 años, realizaron el último paseíllo, aclamados por los aficionados que gritaban "Libertad". Los gritos no eran para liberar a los toros, sino en favor de la continuidad de las fiestas taurinas en Cataluña.
Bajo los "¡Ole!", Mora volvió solo al ruedo, con traje de luces verde y oro, para lidiar el primero de los seis toros de la tarde, Burrenito, de 540 kg. Después fue el turno del legendario torero José Tomás, vestido de negro -en signo de duelo- y oro. El joven torero catalán Serafín Marín, originario de esta región nacionalista del noreste de España, fue quien dio el golpe de gracia a Dudalegre, de 567 kg, el último toro de la ganadería El Pilar de Salamanca.
Los seguidores agotaron el martes en pocos minutos las entradas disponibles para el domingo, pagando por cada billete entre 24 y 135 euros. Tras la finalización del evento, muchos se llevaron arena del Monumental como recuerdo de la que fue la última corrida en Barcelona.
El 1 de enero de 2012, Cataluña se convertirá en la segunda región de España que prohíbe las corridas de toros, después de las Islas Canarias en 1991. Bajo la presión de los defensores de los animales, los diputados catalanes aprobaron en julio de 2010 una ley en este sentido.
Pero los aficionados quieren recordar que la corrida pertenece también al patrimonio cultural de Cataluña y esperan, mediante una campaña de recogida de firmas, llevar el debate ante el Parlamento español. Los políticos catalanes contrarios a la prohibición de las corridas de toros acudieron a la cita y, en declaraciones a la prensa antes de entrar en la plaza, defendieron otra vez su posición a favor de la fiesta taurina. La presidenta del Partido Popular (PP) catalán, Alicia Sánchez Camacho, aseguró que "seguirá luchando" para que los toros vuelvan a Cataluña.
En tanto, en los alrededores de la plaza un grupo de antitaurinos se manifestó contra las corridas como llevan haciendo desde años cada vez que hay un festejo. Los defensores de los animales realizaron este domingo un "brindis fúnebre" para celebrar el fin de las corridas a la puerta de la plaza. Indicaron que proseguirán su combate en el resto de España.
Fuente: Infobae. |
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