|
Entraron a las patadas, volteando las puertas de las oficinas y de un consultorio, y golpearon al gerente. "Hay que matarlos", gritaban los parientes y amigos de Silvana Edith Calvimonte (42), refiriéndose a los médicos Sergio Echabarri, Florencia Chocobar y Jorge Flores, que la asistieron cuando estuvo internada en el hospital de Salvador Mazza.
Ayer, alrededor de las 10, no más de 20 personas ingresaron de manera violenta al nosocomio, rompiendo las puertas de la gerencia y la del consultorio de guardia, donde se encontraba el doctor Jorge Flores, titular del establecimiento, atendiendo pacientes. Se le fueron encima, lo agarraron a trompadas, lo voltearon al piso y lo patearon sin piedad.
Acusan de mala praxis a tres profesionales que atendieron a una mujer diabética que después falleció en Tartagal. Desesperada, una enfermera llamó a la GendarmerÃa pidiendo auxilio porque la golpiza no cedÃa y temió por la vida de Flores. En tanto, el médico Sergio Echabarri logró salir del edificio con ayuda policial y su colega Florencia Chocobar fue rescatada por la PolicÃa, que la ocultó en una salita donde estaba trabajando.Â
Los atacantes fueron desalojados del edificio por efectivos de InfanterÃa, que quedaron custodiando el lugar. Sin embargo, una veintena de personas, encabezadas por Delicia Ivon Calvimonte (29), hermana de la paciente fallecida, y Juan Arturo Bergeire (49), el viudo, se quedaron en la puerta del hospital con carteles pidiendo que los médicos fueran desafectados del nosocomio. Solicitaron la presencia de un juez bajo amenaza de que, en caso de que no ocurriera, incendiarÃan el establecimiento y las dos ambulancias.
La tensión llegó a tal punto que los vehÃculos de salud fueron sacados de la ciudad y los pacientes, evacuados hacia Aguaray. Intervino la jueza Correccional de GarantÃas 2 de Tartagal, Sandra Sánchez, quien les explicó a los familiares que la investigación por la muerte de Silvana estaba en curso y que debÃan dejar que actuara la Justicia. Sin embargo, hasta anoche no se habÃan retirado del lugar.  Cómo comienza la historia
Todo empezó cuando murió Silvana Edith Calvimonte (42, madre de 9 hijos). Le habÃan extraÃdo unas muelas en Bolivia, tras lo cual, ya en Salvador Mazza, comenzó con un cuadro infeccioso. Concurrió al hospital donde le suministraron antibióticos y calmantes. El 26 de julio fue internada, pero como no respondÃa al tratamiento, el viernes 31 la derivaron al hospital de Tartagal. Allà la drenaron, pero ya su cuadro era muy grave y falleció de una sepsis (infección generalizada). Calvimonte padecÃa de diabetes. Sus familiares, inmediatamente después que la sepultaron, concurrieron a los medios acusando de mala praxis a los médicos intervinientes y pidiendo que los echen.
Fuente: El Tribuno
|
Que opina de esto?