| Europa aprobó un embargo contra el petróleo de Irán |
Tal como se esperaba, los países que conforman la Unión Europea (UE) impusieron ayer un embargo petrolero sin precedentes contra Irán, además de congelar los activos del Banco Central, para obligar a ese país a frenar el desarrollo de su controvertido programa nuclear. Sin dudas esta sanción significa un nuevo paso hacia el aislamiento del régimen que preside Mahmud Ahmadineyah si no pone fin a su programa nuclear. La UE lleva imponiendo sanciones de diversos tonos desde 2007. La resolución entrará en vigor recién a partir del 1 de julio. Los mandatarios de Alemania, Francia y Gran Bretaña, Angela Merkel, Nicolas Sarkozy y David Cameron, respectivamente, se sumaron a la presión pidiendo a Teherán la suspensión inmediata de las “actividades nucleares sensibles”. Por su puesto, el embargo fue festejado en Estados Unidos. El Departamento de Estado y del Tesoro de EEUU indicaron en un comunicado conjunto que “las medidas acordadas por los ministros de Exteriores de la UE son otro paso contundente en el esfuerzo internacional para incrementar la presión sobre Irán”, consistentes con las medidas ya tomadas por Washington contra el programa nuclear de Teherán. El acuerdo prohíbe a los países europeos establecer nuevos contratos en el sector petrolero con Irán, segundo productor de la OPEP después de Arabia Saudita, como castigo por su programa nuclear que, según los occidentales, tiene como objetivo la bomba atómica. Además será ilegal importar productos petroquímicos y exportar equipamiento y tecnología para ese sector, clave en la economía iraní. En este marco, el exministro de Inteligencia Ali Falahian ha propuesto que Irán frene las exportaciones de petróleo a la Unión Europea (UE) antes de que entre en vigor el embargo. “Habían dicho que se necesitaban seis meses para encontrar una alternativa al petróleo iraní y si antes de ese plazo boicoteamos el crudo de Irán, el precio de petróleo aumentará mucho y se arruinarán”, dijo Falahian, según la agencia de noticias Fars. La “guerra psicológica” Ante la polémica, Irán rechazó las nuevas sanciones impuestas por la Unión Europea contra su sector petrolero como una “guerra psicológica”, y consideró que van a empeorar la disputa por su programa nuclear. “Las sanciones de la Unión Europea contra el petróleo iraní son una guerra psicológica (...). Imponer sanciones económicas es ilógico e injusto, pero no impedirá que nuestra nación obtenga sus derechos”, dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores Ramin Mehmanparast, según la televisión estatal, en referencia a las ambiciones nucleares de Teherán. A su vez, funcionarios iraníes afirmaron que la medida llevará solo a la suba del precio del crudo. Esto quedó demostrado ya que a horas del acuerdo de la Unión Europea, el crudo subía más de un dólar. La amenaza sigue en pie “El pueblo iraní responderá a las sanciones de la UE y EEUU el 11 de febrero”, advirtió ayer el vicepresidente de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento, Mohamed Kousari. El diputado explicó que si Irán cierra el estrecho de Ormuz, “EEUU y sus aliados no serán capaces de abrirlo”. Kousari agregó que “si EEUU, después del cierre del estrecho de Ormuz, responde, Irán en el mínimo tiempo posible desestabilizará el mundo a los estadounidenses y todos los militares serán obligados a abandonar Medio Oriente”. Kousari afirmó que “la experiencia ha demostrado que la mayor parte de las sanciones occidentales contra Irán han contribuido al progreso de la nación iraní”. Fuente: El tribuno
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