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Noticias - Argentina | Lunes, 27 de Septiembre de 2010 12:06
Abus贸 de cuatro alumnas y s贸lo estuvo presa 6 meses

Era maestra jardinera; sus v铆ctimas ten铆an 4 y 5 a帽os En 2004 un Tribunal la conden贸 a siete a帽os. Pero en la c谩rcel no garantizaban su seguridad y logr贸 un arresto domiciliario. Reci茅n ahora la sentencia qued贸 firme pero la pena ya casi est谩 cumplida.

abusa

Ana es mala, mala, muy mala”. Durante casi un a帽o, la frase fue una constante que cuatro nenas de 4 y 5 a帽os le repitieron a sus padres hasta el cansancio. Pero no s贸lo eso: adem谩s las nenas se hac铆an encima, no quer铆an ir al ba帽o solas, ten铆an conductas masturbatorias y mostraban cambios de 谩nimo. Aquello origin贸 una investigaci贸n y m谩s tarde una denuncia en la Justicia de Mar del Plata: as铆, los padres descubrieron que la maestra de sus hijas abusaba de ellas en el Jard铆n de Infantes de un colegio cat贸lico de la ciudad.

En junio de 2004 esa docente, Ana Pandolfi (54), fue condenada a siete a帽os de prisi贸n . El mismo d铆a del juicio el Tribunal Oral 3 de Mar del Plata mand贸 detenerla. Pero el caso iba a deparar otra sorpresa: dentro de la c谩rcel la mujer s贸lo estuvo seis meses porque en diciembre de ese a帽o le concedieron una prisi贸n morigerada y la mandaron a su casa . El argumento fue que “era hostigada por las dem谩s detenidas y sufr铆a un deterioro ps铆quico”. Pero adem谩s los jueces determinaron que el Servicio Penitenciario no ten铆a una estructura adecuada para garantizarle su seguridad.

Como la acusada siempre se declar贸 inocente, apel贸 el fallo. Lo parad贸jico es que reci茅n en julio 煤ltimo, a seis a帽os de la sentencia , la Sala II del Tribunal de Casaci贸n confirm贸 esa condena, cuando ya casi expir贸 y puede gozar de libertad condicional . Esta Sala es la misma que confirm贸 la condena por abuso sexual y corrupci贸n agravada del cura Julio C茅sar Grassi, quien sigue libre.

En su momento, Eduardo Berchot (el abogado de la acusada), hab铆a explicado por qu茅 la mujer estaba en su casa. “Ana goza del principio constitucional de inocencia hasta que haya sentencia firme”, dijo.

Lo incre铆ble es que para que esa sentencia quedara firme tuvieron que pasar seis a帽os.

Ahora, las familias de las nenas abusadas mostraron su malestar por la demora y el hecho de que la mujer haya pasado el 90 % de la condena en su casa y no en la c谩rcel porque all铆 no hab铆a seguridad . “La maestra fue acusada por abuso, confirmada su pena y resulta que termin贸 en la casa haciendo manualidades.

No fue presa ni nunca lo estar谩 . Pero para una persona que busca justicia no es lo mismo que el culpable est茅 en la c谩rcel que encerrado en su casa. Adem谩s nadie sabe en el fondo si en este tiempo fue controlada. Adem谩s si el Servicio Penitenciario dice que ni siquiera puede cuidar a sus detenidas entre cuatro paredes, que nos queda a quienes estamos en libertad.

Todo esto le deja a los padres el sabor amargo de luchar y pelear por nada ”, dijo a Clar铆n el abogado de las madres de las v铆ctimas, Andr茅s Barbieri.

Pandolfi era maestra del Colegio Divino Rostro al que, entre 2001 y 2002, iban las nenas que denunciaron el abuso. En el juicio la condenaron por abuso sexual agravado por cuatro casos aunque hab铆an llegado denuncias de pap谩s de seis menores del Jard铆n de Infantes.

Los jueces dieron por probados los testimonios y que las nenas no fabulaban . Y eso fue clave para la condena. “Ana nos bajaba el pantal贸n y la bombacha 驴entend茅s? Y nos chupaba la cola. Sent铆a asco, es feo, recontrafeo. ”; “Ana es mala, mam谩. Me hace otras cosas. 驴Te acord谩s cuando me hice pis? La se帽orita Ana me quiso meter un cray贸n en la cola “, son parte de esos testimonios.

Tras la condena, la maestra fue llevada a la Unidad Penal 8 de Los Hornos en un sector extramuros, llamado “casitas”. A煤n all铆 el jefe de la Unidad Penal 8, Jos茅 Luis Figueroa, inform贸 a los jueces sobre “problemas de convivencia” entre la docente y otras internas. Seg煤n 茅l, el origen de los problemas era el delito imputado. En diciembre de 2004, la psic贸loga de la Unidad, Aleida Palis, hizo un informe sobre Pandolfi diciendo: “Su estado est谩 perturbado diariamente por el hostigamiento de sus pares”.

Ah铆 fue cuando los jueces decidieron el arresto domiciliario. “Esto parece una pena virtual. Si el criterio es que los presos vayan a sus domicilios por la falta de condiciones de seguridad en las c谩rceles se deber铆a directamente cerrar el Servicio Penitenciario y mandar a todos los detenidos a sus casas. De que sirve todo el proceso penal que sale millones de pesos si despu茅s de seis a帽os, se dicta un fallo que nadie cumple. La impunidad es precisamente que no exista pena pero tambi茅n que las condenas no se cumplan como debe ser”, concluy贸 el abogado de las v铆ctimas.

Fuente: Clar铆n