| Será un clásico domingo |
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Los inminentes regresos de Matías Ceballos y Pablo Rodríguez, dos viejos referentes en materia de clásicos, por citar un ejemplo, deberían cubrir las portadas periodísticas en la semana previa a otro gran duelo. Pero no. Lamentablemente, otra vez la inmadurez dirigencial y las disputas de intereses vuelven a ser la vedette, la noticia de la cual todos se hacen eco.
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Esta novela, que se reedita en la previa de todo clásico, empezó el lunes, cuando Central Norte manifestó su intención de cambiar el día original de disputa (sábado), la dirigencia de Gimnasia se negó a correr el día del partido, sólo con la probable intención de devolverle a “su primo” lo mismo que le había pedido en el primer clásico. Luego, la reunión del comité de Seguridad del día siguiente cambió todos los planes. La Policía dijo que no podrá garantizar la seguridad el sábado, ya que habrá varios efectivos afectados a la realización de los diversos corsos, y sugirió que el encuentro se juegue el domingo a las 17. Central aceptó e inmediatamente elevó el pedido al Consejo Federal. Pero esto no quedó ahí. Los dirigentes de Gimnasia -quienes ayer llegaron tarde a la reunión del comité, según fuentes policiales- intentaron torcer la historia y pusieron el grito en el cielo, aunque fueron desoídos, ya que el club local y la Policía tienen la facultad de decidir. Lo incomprensible es lo siguiente: Gimnasia resulta beneficiado deportivamente si el clásico se juega el domingo, ya que los de Riggio tendrán un mayor margen de preparación. Y desde esa óptica, Central es más perjudicado, ya que en 72 horas tendrá una visita a Sunchales el próximo miércoles, pero se beneficiaría mucho más en lo económico. Ahora, ¿qué argumento sostienen en el albo para negarse a jugar un domingo? Lo cierto es que, en caso de ser avalado el cambio por el Consejo Federal entre hoy y mañana, que en definitiva tiene la última palabra, es un hecho que el fin de semana habrá un clásico domingo. Fuente: El Tribuno |
