| En 48 horas, al calor se sumaron un ovni, un sismo y un temporal |
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Que en Santiago del Estero hace calor en enero no es ninguna novedad. Días atrás, en la nueva y coqueta terminal, uno de esos tantos santiagueños que regresan a visitar familiares, recién descendido del ómnibus, pidió el diario El Liberal a un viejito lleno de sabias arrugas y le comentó lo que ya parece una obligación para iniciar todas las charlas: “¡Qué calor, tío!” ![]() El anciano lo miró, sabía que venía de afuera, pero que era un producto local, bajó la mirada y le espetó: “Yo nunca vi que haya helado en enero en Santiago”. El joven viajante tomó su diario y se retiro apabullado.
Convalidan la mirada ácida del viejo sabio los 46 grados de térmica y la altísima humedad que se registraron ayer. El ambiente se tornó, por momentos, sofocante, casi irrespirable.
Pero ni aún el sabio diariero pudo haber llegado a predecir la serie de zafarranchos climáticos que se vivieron aquí en las últimas 48 horas, fenómenos que ni el más esmerado director de Hollywood tampoco hubiera podido imaginar.
El martes pasado, por caso, El Liberal sorprendió en su tapa con una foto de un avistamiento de un supuesto ovni en la ciudad de Loreto, situada a la vera de la ruta 9, distante 60 kilómetros de la capital santiagueña.
Para no creer
No conforme con eso, entre anteayer y ayer se sumaron al imponente calor, que se viene padeciendo a lo largo y a lo ancho de la provincia, un temblor de 4,5 en la escala de Ritcher y, tras cartón, un fuerte temporal con viento y lluvia que afectó a varias localidades del interior con anegamientos, evacuados y voladura de techos incluida.
Tanto en la situación del temblor como en la del temporal no se lamentaron victimas, en tanto que se trabajaba ayer en la ayuda y en la contención de las familias afectadas en sus precarias viviendas.
Ni los memoriosos ni los archivos registran una sucesión de fenómenos similares en tan pocas horas en esta provincia.
Los santiagueños más exagerados afirman: “Menos mal que no tenemos mar, si no nos tapa un tsunami”, mientras que otros le restan importancia y prefieren pensar que “temporales, calor y temblores siempre hubo en verano” y especulan: “Es que ahora, con lo de Haití, andan todos alborotados”.
El Servicio Meteorológico Nacional indica en sus pronósticos que el alivio de las lluvias recién llegará con el fin de semana.
Habrá que armarse de paciencia y esperar que no vuelva a ocurrir la exagerada sensación térmica de apenas noviembre del año pasado, cuando la térmica marcó cerca de 59 grados y, como se suele decir por estos lares, hasta las iguanas se sofocan. Cuentan los más creativos que hasta las vieron escupirse las patitas, para no quemarse, a la hora de tener que cruzar la ruta.
Y ahora… los ovnis…
Fuente: La Nación. |


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